01Limpie bien la superficie
Cepille la superficie para eliminar todo lo posible la suciedad y la arenilla. Cuanto más limpia quede, mayor será la adherencia.
Un modo fiable, reversible y discreto de colgar objetos en superficies ásperas.
Navegue por las pestañas de este vídeo paso a paso y descubrirá qué rápido y sencillo es colgar los objetos que tiene en el suelo.
Hay un modo sencillo de colgar estantes en cualquier pared sin taladro y sin complicaciones. Y lo mejor de todo es que no daña las superficies. Eche un vistazo a nuestra guía paso a paso para descubrir cómo, con los tornillos adhesivos.
Cepille la superficie para eliminar todo lo posible la suciedad y la arenilla. Cuanto más limpia quede, mayor será la adherencia.
Retire el papel protector de la base de cada tornillo para descubrir la circunferencia adhesiva. Pegue los tornillos donde quiera colgarlos (busque los puntos más lisos y regulares), presionando solo con la fuerza suficiente para que no se muevan.
Perfore la boquilla del tubo con la llave suministrada y luego deslice la llave por el otro extremo del tubo.
Inserte la boquilla en el orificio mayor de cada tornillo e apriete el tubo hasta que la fórmula empiece a salir por el orificio menor. No tiene que presionar los tornillos, simplemente deje que actúe durante 12 horas (o toda la noche) la tecnología "nie wieder bohren" (nunca más taladro). La humedad del aire reacciona con la fórmula y aumenta su adherencia.
Desenrosque las tuercas de los pernos, ensarte las escuadras de su estante y apriete de nuevo las tuercas. Puede colgar casi cualquier objeto, no solo estanterías. Piense, por ejemplo, en luces exteriores o interiores, soportes de herramientas o ganchos para los utensilios de jardinería. Como cada tornillo puede soportar hasta 5kg, utilice dos para colgar objetos de hasta 10kg.
Desmontar un tornillo adhesivo es increíblemente fácil. Hemos desarrollado la tecnología "nie wieder bohren" (nunca más taladro) para que sea resistente cuando sostiene los objetos y para que se despegue con facilidad cuando ya no haga falta. Con una llave inglesa o unos alicates, agarre el tornillo y gírelo lenta pero firmemente para despegarlo de la superficie.