Cada año, los robots cubren más de 100 000 millones de orificios en las carrocerías de los coches.
Para sellar estos orificios, los fabricantes de automóviles suelen utilizar tapones de plástico, goma o metal. Tradicionalmente, este trabajo se realizaba de forma manual, una tarea que consumía mucho tiempo y exigía un gran esfuerzo físico, que los trabajadores solo podían llevar a cabo durante dos o tres horas seguidas. Las cubiertas adhesivas para orificios de tesa cumplen estrictos requisitos de estabilidad a altas temperaturas y bajo pintura o recubrimientos anticorrosión. También impiden la entrada de humedad, suciedad y ruido. Las soluciones de cubrición de orificios tesa® son hasta un 85% más ligeras que las soluciones con tapones, lo que reduce el peso del vehículo y puede ayudar a aumentar la autonomía de las baterías de los vehículos eléctricos. Un proceso especial desarrollado en colaboración con Porsche también permite la aplicación automatizada mediante robots, superando así la escasez de mano de obra y reduciendo significativamente la carga física de los empleados.