Entre estas innovaciones se encuentran cintas adhesivas fabricadas con materias primas renovables como la caña de azúcar o el almidón de maíz, así como con PET reciclado procedente de residuos posconsumo, ambas opciones sustituyen a las materias primas de origen fósil.
Los productos a base de papel – en los que el papel procede de bosques gestionados de forma responsable y está certificado conforme a estándares de confianza como los del FSC® (Forest Stewardship Council®) – también ayudan a los clientes a cumplir la normativa y a acercarse a sus objetivos de sostenibilidad. Estas cintas adhesivas pueden reciclarse junto con el cartón y los embalajes de papel sin necesidad de separar materiales y sin comprometer la calidad del material final.