Y no el único. En los próximos cinco años, las 11 carretillas elevadoras de la planta funcionarán con baterías de iones de litio. A diferencia de las baterías de plomo que se utilizan actualmente, las de iones de litio pueden cargarse hasta el 50% en sólo 25 minutos, requieren menos mantenimiento y duran entre cuatro y cinco veces más. Conclusión: Ahorran recursos y electricidad. En el marco de los ambiciosos proyectos de renovación y ampliación, el 15% de la electricidad de Esparta procederá del sistema fotovoltaico in situ que se está construyendo actualmente. Esto corresponde a la cantidad total de electricidad necesaria para el funcionamiento actual de la nueva línea de producción sin disolventes. El 85% restante de la electricidad necesaria para el funcionamiento de la planta se comprará y obtendrá de fuentes renovables.