Alrededor del 90 por ciento de la fabricación de arneses de cables depende del trabajo manual, mientras que el encintado representa hasta el 30 por ciento del tiempo de producción. El aumento de los costos laborales a nivel mundial incrementa la carga financiera, y los procesos manuales introducen posibles riesgos de calidad que pueden llevar a un mayor desperdicio de materiales.
Hoy en día, la mayoría de los fabricantes de equipo original (OEM) tienen sus arneses de cables fabricados en países de mejor costo, lo que añade complejidad logística. Transportar los arneses terminados de regreso a los sitios centrales de fabricación genera rutas de transporte largas, mayores tiempos de entrega, costos incrementados y emisiones adicionales de CO₂. Como resultado, muchos OEM están evaluando conceptos de producción automatizada de arneses de cables que puedan reubicarse más cerca de sus principales sitios de fabricación, reduciendo las distancias de transporte, los tiempos de entrega y las emisiones asociadas.